1ra Cadena 1460 AM

Deconstrucción Internacional- Las mañas del dragón: la explotación de China en América Latina

Autor: RF Nacional

|

Fecha: 11 octubre, 2018

No es ningún secreto: mediante la expansión de su industria, China se ha logrado consolidar como potencia a nivel internacional. La apuesta por la tecnología ha revolucionado e impulsado la producción, al tiempo que ha disparado el crecimiento económico del gigante asiático. Mediante la oferta de grandes oportunidades de negocio, "la gran fábrica del mundo" ha conseguido atraer admirables niveles de inversión, fortaleciendo su economía y afianzando su posicionamiento en el espectro global. En la última década China ha cobrado mayor presencia en la región latinoamericana, expandiendo sus vínculos comerciales con socios vitales como Brasil y Chile y secundarios como Perú, Cuba y Costa Rica. De acuerdo con la CEPAL, al representar el 13% de las importaciones, Pekín se ha convertido en el tercer socio comercial más grande de Latinoamérica y El Caribe. A su vez, la región es uno de los destinos donde se concentra mayor IED china, por lo que las actividades extraterritoriales de sus empresas y subsidiaras se han disparado. La inversión e infraestructura que promete la alianza chino-latinoamericana es sin duda atractiva para los involucrados. Los proyectos en sectores extractivos han generado grandes ganancias a nivel bilateral, y abierto las puertas crediticias, permitiendo a los países latinoamericanos seguir impulsando su desarrollo. La Federación Internacional de Derecho Humanos (FIDH) apunta: "desde 2009 hasta 2017 los préstamos chinos a la región ascendieron a 145.000 millones de dólares, superando los otorgados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo." Por otro lado, la creciente demanda y el alza en los precios de los commodities en beneficio de la región, evidencia lo benéfica que resulta la injerencia china en América Latina. La propuesta colosal más reciente por parte del país asiático, el Cinturón y la Ruta de la Seda del XXI, prometió "una nueva plataforma para cooperación mutuamente beneficiosa". Se trata de una franja de corredores terrestres, así como de una ruta de navegación de carácter comercial que inicialmente iba desde Asia hasta África, y pasaba por Europa Oriental y ahora lo hace también por América Latina. Es evidente que el vínculo comercial Sur-Sur se ha expandido, ofreciendo una alternativa ante la dependencia comercial hacia Estados Unidos que con frecuencia se observa en Latinoamérica. No obstante, la cooperación bilateral que ha posibilitado la presencia china en la región no descarta la explotación. El día de hoy, un informe proveniente de la FIDH esclareció las violaciones de derechos laborales y ambientales que sufren algunos trabajadores e indígenas en manos de empresarios chinos. Consorcios y bancos en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Perú registran prácticas vulnerantes, interpretadas como "un patrón de comportamiento recurrente". El informe afirma que de manera constante se atenta contra los derechos económicos, sociales y culturales de los latinoamericanos. Se trata de las compañías chinas Sinohydro, Gezhouba, China Petroleum y Chinalco, las cuales dirigen proyectos prometedores en la región. De los dieciocho casos expuestos en el informe, siete están ligados a la industria minera, seis a la petrolera y cinco al sector hidroeléctrico. Asimismo, quince de ellos repercuten en territorios indígenas, once en áreas naturales protegidas, cinco se consideran patrimonios naturales y culturales reconocidos por la UNESCO y doce se desarrollan en la región amazónica ecuatoriana, boliviana y brasileña. Si bien estas empresas tienen una gran responsabilidad en el manejo de sus proyectos, la han ignorado. El informe las acusa de violar las legislaciones ambientales y laborales. Han incumplido también los procesos de consulta obligatorios y evitado la participación de las comunidades afectadas por sus desarrollos. Aunque el lazo entre China y América Latina ha generado grandes ventajas económicas, y comerciales al tiempo que ha promovido el desarrollo, es inadmisible el papel que se ha jugado tanto con los trabajadores, como con los indígenas de la región. Por más ventajoso que resulte el afianzamiento de la relación bilateral, no se justifica la violación de los derechos de los pueblos. Simplemente, si se da en esas condiciones, el fortalecimiento del lazo chino-latinoamericano jamás podrá ser reconocido desde el orgullo. @camilagomezdb Colaboración de Camila Gómez Díaz Barreiro

Source: Internacional